Postulados pedagógicos
Un método específico de la Escuela Francesa de la Heurística
Cada formador empieza por revelar el potencial de las personas antes de recurrir a herramientas y métodos. La pedagogía que usamos le da mucho espacio al experimento por sí mismo con el fin de aplicar lo adquirido rápidamente. Prioriza un lenguaje claro y directo que favorece la apropiación de los saberes. Se habla «emociones» durante las formaciones. Hay sitio para el placer: placer de descubrir, de pensar, de aprender… A cada participante le ayuda a adquirir los recursos que le permiten aprehender su vida profesional como un espacio de florecimiento personal.

Los postulados pedagógicos de la EFH respetan el funcionamiento psicobiológico del ser humano y refutan un enfoque mecánico de adquisición del conocimiento.
El saber integra la paradoja del ser y del tener. Cada uno construye su propio saber. Un formador, un profesor favorece esta construcción por su acompañamiento y su mirada benevolente. Aprender se entiende como una construcción (por el vínculo) y como un itinerario (un camino que se construye al mismo tiempo que se avanza). Adoptamos las dos concepciones.
Una buena representación de sí mismo como alumno (confianza en su potencial) condiciona un buen aprendizaje. Explicitar los saberes adquiridos permite agregar otros nuevos más fácilmente.
Cuestionarse y tener curiosidad permite una receptividad óptima al saber. Aprendemos con nuestros sentidos, nuestras inteligencias y nuestras emociones. La alegría del descubrimiento es uno de los componentes esenciales de la motivación del que aprende. La formación no es un acontecimiento sino un proceso.





