Poner en práctica
Se trata de una postura que es la que practicamos y que proponemos a través de cada una de nuestras intervenciones.
¿Cómo ponerlo en práctica?
Atreverse a arriesgarse
Por naturaleza, un proceso heurístico contiene la noción de cambio y por lo tanto de riesgo. El proceso heurístico nos propone inventar respuestas originales e inéditas invitándonos a sustituir el ¿por qué? por el ¿por qué no?, pero sin descartar la idea de volver a descubrir soluciones sencillas y conocidas.
Es una voluntad de liberarse de los modelos que han quedado obsoletos para crear otros a veces más eficientes (pero no menos temporales), y otras veces en contra del parecer de todos.
"La palabra “riesgo” se utiliza a menudo para sustituir la palabra “miedo”, más políticamente correcta. La próxima vez que utilicéis la palabra “riesgo” sustituidla por la palabra “miedo” y lo entenderéis”.
Andreu Solé durante un seminario en empresa.
Autor de Créateur de mondes, Édition du Rocher
Consideramos la audacia y la autonomía de pensamiento como recursos.
Ponerse en estado de cuestionamiento

La pregunta es la antesala del saber. Preguntarse sobre lo que sabemos, lo que no sabemos y lo que nos gustaría saber nos prepara para captar nuevos conocimientos. Practicar el cuestionamiento nos abre el apetito por el saber.
« Dadnos nuestra ración diaria de hambre »
Gaston Bachelard
Consideramos nuestra consciencia de no saber y nuestro gusto por el descubrir como recursos.
Tomar consciencia
Todos los procesos son únicos porque están aplicados por individuos también únicos.
Conocerse mejor permite entender mejor nuestras formas de hacer una observación o una acción. “Mirarse pensando o haciendo” da información muy útil sobre los resultados que se obtendrán. Cualquier observación nos informa sobre el objeto (la cosa observada) y el sujeto (el observador). El proceso heurístico exige este aspecto reflejante de su práctica y estar, a su vez, implicado.
« Conviértete en el que observa y actúa. Quédate a la vez en el río y en la orilla »
Dugpa Rimpoché, Préceptes de vie, Presse du Châtelet
Consideramos el conocimiento de nosotros mismos y la capacidad de ver con perspectiva como recursos. .
Utilizar todos nuestros sentidos y nuestras emociones
La percepción que tenemos del mundo está en parte construida a partir de nuestros sentidos. Cuanto más utilicemos nuestros sentidos, más dispondremos de elementos para representárnoslo y memorizarlo. La concepción realizada así por nuestro cerebro tiene en cuenta lo que ya conocemos y lo que nos esperamos encontrar, porque basamos nuestra percepción en lo más probable.
« Los hombres son animales visuales, y al menos un 60% de nuestro córtex cerebral está implicado a un nivel o a otro en el tratamiento de la información visual »
M. Deric Bownds, La biologie de l’esprit, Dunod
Consideramos nuestros cinco sentidos y nuestras emociones como recursos.
Hacer emerger la metis
Conocida por los griegos, la Metis fue la primera esposa de Zeus. Combina la inteligencia, la astucia, la táctica y el espíritu de agudeza.
No hace referencia a la abstracción sino al espíritu práctico y a la desenvoltura en general, dicho de otro modo, el “método Macguiver”. Ahorra esfuerzos y evita la brutalidad. Trabaja a golpe de analogía y de acercamiento.
Produce cada vez lo nuevo, vuelve a combinar los elementos entre ellos, porque trabaja sobre signos y no sobre conceptos.
«En lo que atañe a la metis, la precisión del vistazo es tan importante como la agilidad de espíritu. “Determinar” y “conjeturar” se reunen en griego sobre la idea del navegante o de travesía en el desierto, donde los caminos no están trazados y donde hace falta adivinar continuamente el camino y divisar un punto en el horizonte»
Georges Vignaux, Les jeux de ruses, Seuil, 2001
Consideramos la intuición, la imaginación, la inspiración y el “vistazo” como recursos.
Ponemos nuestra experiencia al servicio de la evolución y no de la repetición.
Cambiar de mirada
Cambiar nuestra mirada es cambiar nuestra manera de pensar, porque no es el ojo quien ve, es el cerebro. Desplazarse para cambiar de punto de vista nos permite aumentar nuestro campo visual. Realizar un desenfoque permanente entre lo macro y lo micro, la visión global y el detalle, permite ver de lejos y mantenerse en movimiento a diario.
Tener en cuenta el punto de vista del otro y sumarlo al nuestro, es ampliar nuestra consciencia.
« La paradoja no está hecha para ser resuelta, sino para hacer cambiar nuestra mirada »
Luc de Brabandère
« Se dice que la cadera de una mujer tiene forma de jarrón. Ya no es poético, se ha vuelto un tópico. Yo cojo un jarrón y de él hago una mujer. Utilizo la metáfora antigua, le doy la vuelta y le devuelvo la vida. »
Pablo Picasso
Consideramos la diferencia de puntos de vista, la paradoja y el asombro como recursos.
Soltarse
El proceso heurístico nos invita a reconsiderar lo que nos lastra (lo que a menudo una sociedad como la nuestra ensalza), y rehabilitar aquello de lo que nos queremos deshacer. ¿Cómo qué por ejemplo?
-las certezas que nos encierran y nos impiden tener acceso a “lo probable”, fuente de nuevas posibilidades.
« Un sistema complejo no se deja nunca aprehender totalmente. Se puede tener una percepción global, se puede nombrar y calificar, pero no se conseguirá nunca entender su organización con todos los detalles, ni prever todas sus reacciones ni sus comportamientos.” »
Dominique Génelot, Manager dans la complexité,
Insep Consulting Editions.





